Se muestran los artículos pertenecientes al tema Espejismos en 100 palabras.
Amor canino

Tú que nunca me has fallado,
que has estado
a mi vera en cada instante,
que has lamido mis lágrimas
y venerado el suelo donde piso
con la nariz sumisa
y acariciante.
Sí, tú.
Tú sí eres importante.
El hombre que tiraba letras al mar

Decían que el hombre que tiraba letras al mar estaba loco. Las letras caían al agua y quedaban flotando, formando en su superficie ondulada frases de hondo sentido que sólo él podía ver.
Bruja

El mundo de las brujas es extraño. Aquí nadie mira a nadie, todos se ocupan en sus pociones y sus propios deseos. Está demasiado poblado para mi gusto, no hay distancias y apenas se puede caminar sin tropezar con un caldero o una escoba voladora. Me recriminan todo el tiempo mi mala educación al interponerme en el camino de alguien, aunque yo lo haga sin querer.
Quiero salir de aquí para quitarme de en medio, trasportarme o escapar a otro universo, pero la lechuza me explicó que mi magia sólo abarca este lado del espejo.
Almanaque

Pasé las hojas de corrido, apoyando el dedo pulgar en el canto, y los números del almanaque saltaron sobre mí impulsados por el trampolín de su página doblada.
Puedes creerme, trataba de mantenerme entera hasta tu vuelta, pero un afilado dos me rebanó el brazo y el diez me hizo rosca en la rodilla casi seccionándola. Luché por respirar mientras el catorce me estrangulaba el cuello, pero entonces, las lanzas del once se me clavaron en el pecho.
Un río de dolor manaba a borbotones de las heridas y sufrí tu espera hasta la agonía. Por suerte, al final ,el hacha del diecisiete se apiadó de mí y me partió en dos el corazón, dándome el golpe de gracia.
Me siento inmersa en una espesa bruma

Me siento inmersa en una espesa bruma...
pero en realidad no es para tanto
que no es bruma esto que me nubla
sólo es la pena
que inunda mis ojos de llanto.
Claustrofobia

Al principio estaba contento de tener una caja para mí solo. Decoré sus paredes de cartón con dibujos blancos y encajé bien la tapa para asegurarme de que nadie la abriría y me descubriría dentro. Después, me fui acomodando a vivir en ese espacio y los ángulos de sus paredes se diluyeron. Toda la caja se adaptó a mi cuerpo como un traje cómodo.
Entonces empezó a apretar, a tirar de la sisa o a rozarme el dedo gordo del pie. Por más que me movía no encontraba la postura dentro y acabé retorcido, en una posición dolorosa e incómoda y con la cara aplastada contra el cartón. Me costaba respirar, estaba oscuro y tuve miedo, pero para entonces ya no podía moverme.
Y quise, sí, pero no pude salir.
Harta de juicios

Júzgame por lo que soy, no por lo que parezco.
Júzgame por lo que he hecho, no por lo que has imaginado.
Júzgame por lo que valgo, no por lo que aparento.
Júzgame por el daño infringido, no por el daño sentido.
Júzgame por lo que conoces de mí, no por lo que crees saber.
Júzgame por mis errores, no por los tuyos.
Júzgame con tus ojos, no con los de otros.
Júzgame con la medida con que te mides a ti mismo.
Júzgame si quieres, pero juzga con justicia, e intentaré no juzgarte por idiota.
Lluvia

Hoy que me falta el hombro amigo, que no soy rival para mi enemigo, que la vida me vence con rutinas y la esperanza se me encierra en el rincón más escondido.
Hoy que ando sin andar en mí, que me hundo en mis adentros, que ni siento ni padezco de tan triste que me encuentro.
Hoy que perdí el amor, que me deshago sin llanto y ni lágrimas me permito por la falta de tiempo.
Hoy que nada comprendo, hoy que todo es igual, hoy que siempre es lo mismo… hoy no quise más palabras y me llovieron ciento.




