Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2008.

03/02/2008

Coqueteando con la ciencia ficción

20080203183243-ficcion.jpg

Tengo una amiga, tan íntima y cercana que pareciéramos uña y carne, y que hace sus pinitos como escritora.

Tiene un currículo literario pequeñito esta amiga mía (apenas algunos premios, cuatro relatos publicados en revistas, y dos novelas inéditas tocando a las puertas de editoriales grandes y chicas) pero lo compensa con una perseverancia tan gigantesca, que su esfuerzo nos motiva a ambas, día sí y día también.

Por eso hoy me siento orgullosa, por ella y por mí, y quiero compartir con vosotros la última publicación de Julia R. Robles, de la mano de la prestigiosa revista de Ciencia Ficción Andrómeda.

Un relato breve en clave de humor, titulado “Intrigas en Frontera Cinco” y que podréis descargaros aquí.


En fin, gracias a todos los que miráis aquí, y me miráis, y la miráis… ya sabéis qué quiero decir.



03/02/2008 18:32. Autor: Tautina. Enlace permanente. Tema: brillos Hay 4 comentarios.

10/02/2008

Llanto

20080210130916-llanto.jpg

Déjame recrearme en mi dolor. Déjame sumergirme en este llanto y sentirme morir de puro ahogo en el mar de mi desamparo, ese océano interno, tan inmenso y que me duele tanto.

Si no ha de tener jamás descanso mi fatiga, si nadie ha de esperarme tras la puerta, si no hay mejor destino que el camino que marca una moneda que nunca cae de canto, déjame recrearme en este llanto.

Y déjame llenar de lágrimas mi vaso de cristal, y correr trabajosamente hacia ninguna parte con los pies enterrados en el lodazal de mi existencia. Déjame golpearme una y otra vez contra la puerta abierta de la cárcel que es mi vida y llorar, llorar tanto.

Porque tú jamás comprenderías lo que siento, y tu amor inconsistente se lo lleva el viento. Vete y déjame aquí, con los hombros desnudos, que ya me hacen mis lágrimas de manto.

Déjame llorar cuanto quisiere, que hoy he caído, sí, pero mañana, yo sola me levanto. 

10/02/2008 13:09. Autor: Tautina. Enlace permanente. Tema: cisuras de cristal Hay 4 comentarios.

14/02/2008

El deseo del hada

20080214235206-hadacaprichosa.jpg

Hoy visité a la hechicera que vive en el fondo del bosque, en la cueva que se esconde tras la cascada de cristal.

Le conté de tu existencia y con los brazos alzados, la cabeza echada hacia atrás, los ojos cerrados y el corazón henchido de puro gozo, grité a las ramas de cuantos árboles nos rodeaban, que vivía traspasada por la daga del amor. Fue un gesto inicuo que, en el silencio de la noche, disparó el vuelo de mil lechuzas asustadas, reafirmando con su aleteo la arrogancia de mi proclama.

Espoleado mi corazón por el revuelo, salté y canté alrededor de la hechicera, relatando entre risas como me derritió tu porte de caballero, cuanto me deleitó tu verborrea de juglar, y tanto como te he soñado y te deseado desde el mismo instante en que te vi. Le expliqué a la anciana sabia que tu risa tintineaba a cada poco en mis orejas puntiagudas, que tu boca era ya el cáliz del que deseaba beber a cada instante, y que todo tú me incitaba a la pasión más inflamada.

Y allí, en el bosque de las mil flores, supliqué a la dama blanca un filtro de amor que te arrojara en mis enamorados brazos. Le pedí un bebedizo que te llenase del deseo que yo destilaba por cada brillante poro de mi piel y que te hiciera mío para siempre.

- No puede ser - sentenció la injusta dama.

- ¿Pero por qué? – grité loca de furia, y aleteé por la cueva con desespero.

- No insistas, no puede ser.

-  Pero lo amo, hechicera, y deseo entregarme a ese hombre para siempre.

- Basta – gritó ella -. Es imposible, él es humano y tú hada.

Rompí a llorar y alcé mi puño amenazante.

- Conseguiré que sea mío con o sin tu ayuda, mala bruja. No permitiré que los detractores de la mezcla entre linajes acaben con mi delirio pasional. Me entregaré a su deseo en un lecho de hojas de acebo y seremos uno, fundidos en el eterno instante del placer mutuo.

Acabé mi discurso con las rodillas en tierra, la cabeza gacha y el corazón atravesado por el dolor. La hechicera se acercó a mí y me acarició el cabello, compasiva, antes de replicar:

- No me seas melodramática, Campanilla. No puedes acostarte con él porque es humano y tú, mi niña, mides dos centímetros.

14/02/2008 23:52. Autor: Tautina. Enlace permanente. Tema: brillos Hay 3 comentarios.

18/02/2008

El crítico entusiasta

20080218105107-toyota.jpg

-El hombre subió al coche, un Toyota Corolla rojo de tres puertas, arrancó el motor y dejó la carretera en el asiento posterior….

-Genial, es increíble que empieces con esa frase. Me dejas de piedra, chica – ella dejó de leer y lo miró sorprendida -. En serio, esa… ¿Cómo se llama? ¿Metáfora? Significa que arrancó echando ruedas y dejó la carretera atrás. Que se fue, vamos. Me gusta esa frase, sí. Bueno, no me pongas esa cara, soy nuevo en esto, igual tiene un sentido más profundo y no lo he pillado. A ver, deja que lo piense, “dejó la carretera en el asiento posterior…”. Igual te refieres a que se puso a conducir sin pensar, que le daba lo mismo la carretera o, ya puestos, puede significar que conducía dejando atrás su rumbo. Ah, ya está ¿no? Es un símil de esos, la carretera es su vida, que se queda en el asiento de atrás, es como abordar la historia diciendo que empezaba de nuevo, ¿no? Joder, venga, sigue, que me tienes en ascuas, ahora dirás algo como que los árboles huían de la carrocería  y llovía hacia arriba en los cristales, así, en plan doble sentido. Me encanta cómo preparas al lector para una historia abstracta. En serio, esa frase del principio es para ponerla en un marco vamos. ¿Qué pasa? ¿Por qué me miras con esa cara? ¿No querías leerme tu novela para que te diera mi opinión? Pues eso hago, ¿qué culpa tengo yo de que la primera frase sea jodidamente genial? ¿Crees que exagero? Pues no, de verdad, chica, eso de que dejó la carretera en el asiento posterior me ha impresionado mucho, no sabía que escribías tan bien.

- Oye idiota – replicó al fin la chica- . He dicho cartera. ¡Dejó la car-te-ra!

18/02/2008 10:51. Autor: Tautina. Enlace permanente. Tema: reflejos Hay 4 comentarios.

27/02/2008

boceto

20080227123141-vagabundo.jpg

¿Sabes? se me acaba de ocurrir un relato.

Uno en que la información se convierte en un gran monstruo devorador

y somete a la población

hasta que un día alguien se levanta y apaga el televisor

y arranca el ordenador de cuajo

y empieza a sonreír, y olvida el estrés y ya sólo le importa lo que sucede en su entorno

y sus vecinos lo ven y lo imitan

y poco a poco el edificio entero se desconecta, y es feliz

y luego la calle, y el barrio.

Se alzan las voces más eruditas gritando desde las pantallas: "es la felicidad del ignorante, no caigáis en eso, la información es poder..."

pero mientras, los barrios siguen arrancando cables

la gente empieza a salir a la calle y a preocuparse de cosas importantes, y ya nadie tiene prisa, y se aceptan como son, y tienen ideas propias

y al final

el mundo entero se desconecta, internet muere

y en la tele apenas subsisten dos tristes telediarios y los dibujos infantiles

y las calles aparecen sembradas de periodistas que piden unas monedas para poder comer.

fin

27/02/2008 12:31. Autor: Tautina. Enlace permanente. Tema: brillos Hay 4 comentarios.

29/02/2008

Un cuerpo perfecto

20080229121603-cuerpo.jpg

Sus dedos son bonitos y sus pies graciosamente dibujados, se rematan en unos tobillos tan finos que sorprende, hasta que fijas la mirada en sus piernas, perfectas y torneadas en un arco, y entiendes que necesita tan delgado inicio para rematarse en la curva de sus rodillas. Aquí me detengo, y me deleito en tan delicada articulación, y es que la rótula asoma, triangular y preciosa, al doblarla, y desaparece en sutil arco al ponerse recta. Más arriba veo los muslos, tersos y prietos, carnosos y lascivos en su remate, pues a tan lujuriosos cimientos corresponden caderas igualmente apetecibles, y paseo mis manos por la cara interna, suave como terciopelo, y casi dan ganas de entretenerse en el tierno sexo, pero aún hay mucho que ver y tocar, quizá vuelva más tarde a la cálida cueva del placer infinito. Miro el ombligo, que es hoyuelo menudo en la meseta de una tripita plana y aparente. Es el momento de embelesarse en esta piel de melocotón, tomar su grácil cintura y subir al tacto por su talle, y ver su color canela, y oler las flores de su rastro, y probar su sabor a sal en la aureola de un pecho magistral, y sorber y succionar insolente, buscando más placer donde más hay para un hombre niño. Pero no, no, tiempo habrá, dejo a disgusto tan hermoso manjar y suben mis labios por la delicada clavícula, perfecta forma donde las haya en un cuerpo tan perfecto. Y mordisqueo los hombros de puro gusto, y me deleito allí donde empieza el cuello, en la junta de mi deseo. ¡Ay! Suspiro ¡Cuánto siento tener que guardarte ahora!

A mi Tríniti 3000 le falta la cabeza. He de devolverla en su envoltorio original o no me la cambiaran por la nueva. ¡Y cuestan un huevo la muñecas sexuadas de última generación!

 

Ganador del concurso de breves Acumán 2005. © Publicado en el libro Cuanto cuento, de la misma editorial.

 

29/02/2008 12:14. Autor: Tautina. Enlace permanente. Tema: reflejos Hay 2 comentarios.


Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]