Llanto

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Déjame recrearme en mi dolor. Déjame sumergirme en este llanto y sentirme morir de puro ahogo en el mar de mi desamparo, ese océano interno, tan inmenso y que me duele tanto.

Si no ha de tener jamás descanso mi fatiga, si nadie ha de esperarme tras la puerta, si no hay mejor destino que el camino que marca una moneda que nunca cae de canto, déjame recrearme en este llanto.

Y déjame llenar de lágrimas mi vaso de cristal, y correr trabajosamente hacia ninguna parte con los pies enterrados en el lodazal de mi existencia. Déjame golpearme una y otra vez contra la puerta abierta de la cárcel que es mi vida y llorar, llorar tanto.

Porque tú jamás comprenderías lo que siento, y tu amor inconsistente se lo lleva el viento. Vete y déjame aquí, con los hombros desnudos, que ya me hacen mis lágrimas de manto.

Déjame llorar cuanto quisiere, que hoy he caído, sí, pero mañana, yo sola me levanto. 

10/02/2008 13:09.

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gravatar.comAutor: Pau

Sabes. La confianza en uno mismo es lo último que debe perderse, la esperanza en encontrar lo que se busca.
Hasta las monedas, por muy difícil que parezca, a veces caen de canto y así se quedan.

Fecha: 10/02/2008 22:21.


gravatar.comAutor: elbucaro

Nunca dejes que nadie te hunda, tú eres demasiado importante como para que tu ánimo dependa de alguien incapaz de comprenderte. No te olvides de regar todos los dias la flor de la esperanza. Besitos.

Fecha: 11/02/2008 17:25.


gravatar.comAutor: El Zórpilo

Nada ni nadie puede provocar tanto consuelo como el desahogo que se siente después de llorar.

Saludos desahogados.

El Zórpilo.

Fecha: 12/02/2008 00:20.


Autor: Don nadie

Hace un año exactamente, tal día como hoy y más o menos a esta hora, intentando parecer mundano, le dije, entre risas de superioridad idiota, a la mujer que amaba que este día, el 14 de febrero, era un día espantoso. Ella me hizo ver que era tan espantoso como quisieras verlo: podría ser también maravilloso. Me contó lo que hacía ella para que fuese un día bonito y pensé que era una criatura deliciosa y yo un imbécil. Entonces, un rato después, cuando reuní las fuerzas necesarias, volví a llamarla y le canté una canción de amor con mi guitarrita. "Sigo en silencio su respiración...".
Bueno, hice lo que pude, lo que estaba en mi mano, para contribuir a que el catorce de febrero de 2007 fuera para ella un día bonito. Funcionó. Me dijo que había derribado barreras y cosas así. Pero un mes después, exactamente, el 15 de marzo, ya estaba odiándome.
Me he acordado de eso cuando he releído, en este maravilloso post, la frase "... tu amor inconsistente se lo lleva el viento".

¿Se lo lleva?

Feliz día de San Valentín.

Fecha: 14/02/2008 19:10.


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