La fantasía erótica

Yo, aquí donde me ven, sólo soy una ilusión. Me han llamado de muchas formas: sueño anhelado, hada inspiradora, princesa codiciada, mujer ideal. Pero si he de tener un nombre cierto, es evidente que éste es fantasía.
Yo soy el reflejo de plata de esa otra que me escribe y, como suele sucedernos a las refracciones, soy limpia y pulida, suave y misteriosa. El mundo se difumina en torno a mí, pues a mi espalda, en el espejo de las letras, no puede apreciarse claramente el escenario. Por eso, aquel que me mira, fantasea que soy lo que desea.
Uno cree conocerme por aquello que lee, me supone desgranada en sentimientos y, llorando mis lágrimas, sueñan con consolarme. Recrea escenas donde sus dulces caricias apaciguan mi atormentado ánimo creador, y tras el consuelo, como irracional consecuencia de su delirante mente, surge el deseo devastador que me arrastra a entregarme a él en cuerpo y alma.
Otro me imagina a su antojo, pues suma al calificativo de escritora, el de perspicaz, culta y curtida, elucubrando espléndidos sinónimos de mujer escribiente que, en sí mismos, no lo son. Así elabora una ristra de atributos con la que modelar su sueño femenino, y sin esperar a que el barro haya secado, posee con ardor a su delirio de cualidades en terracota roja.
También hay alguna que me siente ella, o que se siente yo -que tanto da soñador que sueño- y se embute en los personajes que encarno haciendo suyos mis amantes y mis ficciones. Entonces descubre el gran placer de sentirse quimera, y siendo diosa codiciada, se acaricia entre los renglones de mis letras.
Todos en fin, de una forma u otra, me miran y me sueñan, y me preguntan extrañados por qué me quejo de ser una fantasía por tantos deseada. Y yo he de sonreír con picardía, cerrar las piernas que ya abría, y susurrar que no me satisface no ser más que un recurso para excitarse porque, uno tras otro, me aman sin tocarme, y me olvidan después de utilizarme.
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Autor: Portorosa
Fecha: 17/09/2007 08:51.
Autor: Vagabundo
Seguro que tú también fantaseas, acaso a un nivel más superficial, con lo que tú crees que es nuestra fantasía.
Es un juego de suposiciones, de elucubraciones al que ninguno, ni imaginadores ni imaginados, podemos sustraernos.
Me parece.
Fecha: 17/09/2007 09:45.
Autor: Paranoide aliterado
Totalmente deacuerdo: es jodidamente fácil fertilizar un campo imaginario donde pudiera crecer -o eso creemos- la relación emocional con una semidesconocida. Lo que queremos ver en ella se mezcla con lo que imaginamos que debe ser, regamos con un par de situaciones-fantaseadas donde se congenia y se conecta a niveles casi kármicos, y ¡ueiva!, ya tenemos un loco enamorado.
Lo dicho: buen post
Fecha: 17/09/2007 10:32.
Autor: aires
Fecha: 17/09/2007 13:28.
Autor: SiempreLeoaBuch
Fecha: 17/09/2007 16:40.



